Mostrando entradas con la etiqueta reflexión. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta reflexión. Mostrar todas las entradas

lunes, 6 de noviembre de 2017

Mi vida




Cuando no encuentro mi identidad
y las mejillas se me empapan,
sueño que quien se mira en el espejo es otra, 
con toda su fuerza
y garra.

Cuando recuerdo mi confianza
y las cejas se me arquean,
recuerdo que quien se mira en el espejo
soy yo misma,
con toda su fuerza
y templanza. 

Quiero volver a ser quien se amaba,
quien amaba,
sin más. 
Quiero volver a ser quien lleva las riendas 
del proyecto más importante:
su vida.
Mi vida.









lunes, 12 de junio de 2017

Me ha parecido verte



Torrevieja, verano 2016

Me ha parecido verte.
Hoy.
Por suerte no eras tú
o por desgracia,
yo qué sé.

El problema es que 
no te he visto.
Bueno, el problema
sería verte.
O que me vieras.
Que nos viéramos, 
en definitiva.

Seguro que tú 
me has visto pasar
algún día. 
¿Sola?
¿Acompañada?
¡Qué más dará!

Me pregunto si me habrás confundido.
Con otra, claro.
Si te habrás girado para
evitar mi mirada, 
o si por lo contrario
has clavado tus ojos en esa
que no era yo,
esperando mi mirada. 

Bueno, qué más dará.

lunes, 24 de abril de 2017

¿Es mejor sentir que pensar?


Manolo García lo dice en una de sus canciones, ¡es mejor sentir que pensar! Yo, sin embargo, imagino que como el resto de los mortales pienso y luego actúo (la mayoría de las veces). La verdad es que no es la mejor filosofía de vida pero sí, la que más seguridad y confianza me da. Por supuesto intento, poquito a poco, dejar los pros y contras atrás, no adelantar acontecimientos, no sacar conclusiones en vano...

Una vez alguien me dijo que yo era una chica calculadora y controladora, algo que como imaginaréis me ofendió muchísimo y me dolió tanto que me levanté de donde estaba, di un portazo y me fui a llorar a una esquina. Literalmente.
A - LLO- RAR- A- U- NA- ES - QUI- NA. 

Recuerdo perfectamente aquel dia y creo que en el fondo, aquella persona tenía algo de razón. Yo no soy ni seré la persona más alocada, extrovertida, atrevida e impulsiva del mundo. Ni siquiera lo quiero. Admito que soy muy reflexiva, que me gusta tenerlo todo bajo control (hasta lo que no está en mis manos), soy muy concienzuda y me gusta hacer lo que creo que está bien, o al menos lo más correcto. Así que si a esto se le llama ser calculadora y controladora, sí, lo soy.

Hoy no vengo, aunque parezca mentira, a describir mi personalidad ni mucho menos. Simplemente me gustaría que reflexionaráis sobre vuestro comportamiento pues no creo que guiarse por el corazón sea la mejor opción. Y por supuesto tampoco lo es guiarse por la razón. Hay que encontrar un equilibrio entre razón y corazón, ese es mi objetivo. Porque no sé si lo sabréis pero...mi color preferido es el gris. Ni el azul, ni el rosa. Ni siquiera el morado. Ni blanco, ni negro. 

GRIS.
Por cierto, tenéis que escuchar esta canción. Es parte imprescindible de la banda sonora de mi vida, es el artista favorito de mi padre y mi infancia suena así:

lunes, 10 de abril de 2017

Hoy no estoy inspirada

Hoy no estoy inspirada.
Es tarde y tengo frío.
Hoy, de verdad, que no estoy inspirada
y eso que a cada instante río.


Río porque encuentro motivaciones.
Río porque, ¿qué otra cosa mejor hay?
Hoy, de verdad, que no estoy inspirada
y eso que no encuentro razones.

Razones invisibles.
Razones más que posibles.
Posibles razones,
invisibles o quizá tangibles.

Tangibles como tú.
Y como yo.
Yo que ya dudo hasta de mi existencia,
sé muy bien lo mucho que existes, tú.

Tú, tangible.
Tú, quien da motivos para reir
y tú quien apaga dudas por las que no hacerlo.
Tú, de verdad que hoy no estoy inspirada.
¿O sí?

lunes, 3 de abril de 2017

Como una loca

Cuando lo que callas es más valioso que lo que hablas, 
cuando escuchas porque más palabras ya no sacas.
Lo que a ti te importa ya a nadie le impresiona, 
y tú solo quedas como una loca.

Loca por decir, 
pensar y luego mentir.
Loca por gritar, 
soñar y luego llorar.
Loca, loca.

Loca por tocar,
disfrutar y admirar.
Loca por gemir,
sentir y vivir.
Loca, loca.

Cuando lo que sientes es más peligroso que lo que haces,
cuando paras porque más riesgos no debes tomar.
Lo que a ti te importa ya a nadie le impresiona 
y tú solo quedas como una loca.

lunes, 13 de febrero de 2017

¿Quién dijo miedo?


Yo. Yo dije miedo y lo sigo diciendo.
Y sintiendo.

El miedo es ese compañero de viaje inseparable y a la vez prescindible. ¡Vaya paradoja!

Miedo a la oscuridad.
Miedo a quedarme sola.
Miedo al fracaso.
A la decepción.
Al engaño.

Miedo, en definitiva.

Desconozco si algún día dejará de temblarme la voz al hablar frente a cuarenta personas.

No sé si algún día dejarán de temblarme las piernas antes de un examen.

Lo desconozco y me da miedo. Sí, miedo.

No sé si podré desprenderme de él pero estoy segura de que aprenderé a convivir a su lado.

Juntos, de la mano.
Como los lunares que adornan mi piel.
Como alguna cana que se esconde entre mis rizos.

Lo conseguiré. Estoy segura.

El miedo no es malo, solo quiere que nos esforcemos en cada uno de los pasos que damos. En cada suspiro. Debemos sacar lo mejor de nosotras mismas.

El miedo no quiere que nos conformemos. Ni que nos relajemos.

Hagámosle caso: ponte miedos y quítatelos. Mientras vayas superándolos sentirás eso que algunos llaman SATISFACCIÓN.

Y así es como yo quiero despedirme hoy, satisfecha de hacer públicas estas líneas y vencer el miedo a reconocer que tengo miedo.

Sí, miedo.